miércoles, 29 de abril de 2020

MIRAR EN PERSPECTIVA



Reconstrucción colectiva de la clase memorable
Por el solo hecho de estar todos aquí, compartiendo este espacio de aprendizaje, me siento acompañada en este proceso de aprender para mejorar.  Decidí colocar en el título “Reconstrucción colectiva de la clase memorable” porque fue eso lo que sentí cuando terminé de revisar la clase a partir de la lectura de los trabajos y reflexiones de muchos de ustedes.  Cada uno fue aportando al análisis y a la reflexión.
Me ha costado mucho ser autocrítica con la clase.  Justo elegí la clase cuyo tema es “la planificación logopédica”.  Es decir, que mis estudiantes debían terminar la clase con determinadas habilidades para diseñar, organizar, implementar   y   evaluar   estrategias   terapéutico-educativas   integrales destinadas a personas con trastornos del lenguaje escrito.

Imaginen que si el tema era la planificación, como docente intenté no dejar de lado ningún aspecto que luego les evalúo a ellos. Para esta clase justamente pensé en las teorías del aprendizaje, en los momentos de una clase, en los componentes de una planificación. ¿Y adivinen qué? Son los mismos componentes que los de un entorno virtual de aprendizaje.
De modo que, cuando analizo mi clase, encuentro muchos aspectos positivos y también mucho para mejorar.  Sobre todo, después de escuchar a Mariana Maggio y de leer las reflexiones de algunos de ustedes.
Por más esfuerzo que puse en no borrar con el codo lo que escribo con la mano, la clase tuvo momentos lineales: información, actividades, verificación del conocimiento.  No obstante, considero que el objetivo se logró, pero me pregunto ahora ¿Logré un diálogo con los estudiantes? ¿Pude abrir la puerta a la imaginación? ¿Alenté a los estudiantes a tener deseos de aprender?
La verdad es que no, que no se trató de ninguna clase memorable, estuvo prolija, ordenada, cumplí con los objetivos, pero eso no alcanza.  No fue una clase de la que los estudiantes salieron y sintieron que algo había cambiado, no fue una oportunidad de usar la metáfora, la sorpresa.  No pude desarmar patrones.
Esos serán ahora mis desafíos, no tanto la prolijidad de la coherencia entre los contenidos, los objetivos, las actividades y la evaluación.  No alcanza con tener en cuenta los saberes previos de los estudiantes y sus intereses, tenemos que ir más allá.  Involucrarlos en sus aprendizajes, provocarlos, motivarlos, construir diálogos.  Se vienen tiempos difíciles en los que no basta ser especialista disciplinar, sino que se necesitan herramientas didácticas que se ajusten al tiempo real y que contemplen la solidaridad y la justicia social.



Considero que los docentes hacemos mucho esfuerzo en ser coherentes entre lo que enseñamos y cómo lo enseñamos.  Después de ver el video de Mariana Maggio observo que, si bien tenemos en cuenta a nuestros estudiantes, sus motivaciones, conocimientos previos e intereses, no es suficiente para lograr una "educación poderosa". Nos resulta difícil centrarnos en el aprendizaje más que en la enseñanza, transformar nuestros objetos de estudio en objetos culturales valiosos.  No estamos preparados para realizar aprendizajes en tiempos reales.
Sin embargo, veo con optimismo el futuro, creo que los docentes somos capaces de sorprender, de alentar el deseo de saber, de enseñar a partir de metáforas y de construir escenarios complejos y no lineales, solo tenemos que animarnos a desarmar patrones.

Creo que de eso se trata, de desarmar antiguos esquemas que han marcado a la docencia.
Les dejo un enlace en el que analicé mi ex clase memorable. 

Ex clase memorable

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2 comentarios:

  1. Me encantó tu leer tu reflexión Ana, muy bueno el meme. ¡Adelante, a desarmar patrones! 👏👏👏

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  2. ¡Muy divertido tu meme! Me siento identificada😉😉

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